Megapost del 24/6 al 28/6
Junio 30, 2009 1:32 am
Bueno, este post va a tratar mucho sobre mí y sobre lo que hice el fin de semana, cosa que no suelo hacer. Quizás se haga un poco monótono, pero tengo que relatar la llegada del celular, la salida animera del jueves, el acoso del Partido Socialista y el viaje a Mar del Plata. Han sido advertidos.
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El miércoles a la noche vino el regalito de mi papá, por haber vendido mis otros dos teléfonos y porque estaba en muy generoso: mi Nokia N95 8GB. Si bien es un modelo que salió a la venta hace tiempo (Salió a mediados del año pasado como una mejora del N95 normal, que salió en el 2007. Léase como mejoras 8GB de memoria interna, un display más grande pero con la misma resolución, nuevo diseño en negro con acabados en bronce, etc.), nunca imaginé que lo iba a tener en mis manos.

Varias veces le dije que no al N95 común, pero este me pudo. Con su cajita, y sus cosas, y su color negro. Es grandote, pero la cámara de 5MP lo vale. Ya le instalé tropecientas aplicaciones, y hasta hago scrobbling a mi cuenta de last.fm. Lo amo. Lo bauticé, como había prometido hace tiempo, “alittlepain”, por OLIVIA.
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Esa misma noche, vino Oz a casa y se quedó a dormir. El plan era levantarse muy temprano e ir a pelotudear por la ciudad y visitar todos los puntos que solíamos frecuentar cuando éramos más jóvenes y teníamos mucho tiempo libre. Como era de esperarse, terminamos saliendo al medio día.
Nuestro primer destino fue ir a Diagonal Norte y Florida, punto de reunión de hace 4/5 años. La cantidad de tardes que pasamos en la galería, Dios. En fin, yo quería sacar la nueva tarjeta magnética “SUBE”, que sirve para subtes, dos líneas de trenes y creo que ocho de colectivos. No pude lograr mi cometido, ya que la mujer que tomaba los datos quiso arrebatarme la tarjeta de saldo prepago de Claro que le estaba cargando al celular, le grité, no tenía mi DNI encima… cosas de la vida.
De ahí nos fuimos hasta Parque Rivadavia, y nos encontramos con Adri-chan en una visita fugaz. Queríamos ver si encontrábamos a Sol y a nuestros viejos amigos puesteros, pero no tuvimos suerte. Qué lindo que fue ese día de la primavera hace dos años, cuando Sol le dijo a Oz que sus botas eran de travesti…

Empezamos a caminar hacia Flores, todo por Rivadavia, para visitar las galerías donde empezó todo: el fanatismo por el animé, lo goth, los juegos, lo extraño. En el camino, nos encontramos con muchos puestos del Partido Socialista. Había uno en cada esquina.
En uno, un señor me ofreció sacarme una foto con los candidatos. Me negué, y el señor siguió insistiendo. Le grité que era PRO, del PRO, pero siguió caminando hacia nosotros, hablando sobre política. No tuve más opción que gritar muy agudamente con histeria y pedir a gritos que dejara de seguirnos. Fue una situación que me causó gracia y miedo a la vez.
Fuimos a Flores, recorrimos las galerías, que estaban muy cambiadas. Adri-chan se fue, nos mandamos para la Bond, en Recoleta. Pelotudeamos, sacamos fotos, nos fuimos caminando hasta Kuroneko (que me dio mucho miedo subir hasta el sexto piso y entrar al departamento, pero se me pasó cuando conocimos al muchacho que atiende. Groso el flaco :3) y luego hasta NeoTokyo. Compré miniposters de Toradora y K-ON!, un colgante hermoso de NERV y un colgante de Code Geass para el celular.

De ahí, para casa, dónde un rato después cayó mi hermana del corazón Pí y pudimos hablar de todo lo que nos estaba pasando y pudimos limar asperezas. Fue lo mejor de todo el día, lo que me puso muy feliz. No podía ser feliz sin estar bien con ella, y que tan sólo esté ahí conmigo me dio muchas fuerzas. Comimos, escuchamos musica, tomamos té de vainilla, nos reímos, casi lloramos. La pasé genial.
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El viernes fue un día lindo en el colegio, especialmente porque era el último de la semana. Y eso significaba… ¡Viaje a la costa!
Después del cole me duché, me peiné, armé el bolsó, grabé los cds de música para el viaje, probé el N95 como webcam por segunda vez con Dash y me fui al re carajo.
Fue un fin de semana muy lindo, la pasé muy bien con mi viejo. Pasé por la comiquería de siempre, compré regalitos para la gente querida, me compré unos mangas. Comí mucho durante los dos días que estuve ahí, sobre todo mariscos. Pude ir de nuevo al Rincón Basko, como es la tradición. Dios, amo ese lugar.

El viaje se merecería más espacio, pero estoy cansado y me voy a ver el nuevo episodio de Haruhi :3

